Residuos

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Lena Pettersson

La Junta de Castilla y León está tramitando un proyecto de macrocentro de tratamiento de residuos (CTR) en San Justo de la Vega, cerca de Astorga en la provincia de León. Según Ecologistas en Acción de León, el proyecto está sobredimensionado, e implica graves riesgos de contaminación de las aguas tanto superficiales como subterráneas.

El «Proyecto Regional Parque Medioambiental de Tratamiento de Residuos de San Justo de la Vega» ocupará más de 140 hectáreas y recibirá residuos de construcción, demolición y extracción, además de industriales tanto peligrosos como no peligrosos. El promotor es la empresa mercantil Valoración Verde SL, filial de Latem Aluminium, que se dedica al reciclaje de aluminio y tiene dos instalaciones – una en Villadangos del Páramo (León) y otra en Villabrázaro (Zamora) – que han sido declaradas «Proyectos Industriales Prioritarias» por la Junta.

Los ecologistas consideran el proyecto totalmente injustificado, dado que ya existen varias plantas de tratamientos de residuos en la provincia, y que el número de toneladas que la instalación en cuestión espera recibir no concuerda con las cantidades recogidas en el Plan Integral de Residuos de CyL. Además recuerda la organización que en el lugar elegido hace tiempo se proyectó crear un CTR provincial, pero que en 1999 el CSIC lo desaconsejó por tener 19 puntos débiles.

Este asunto me recuerda un artículo científico de Antonio y Alicia Valero y Guiomar Calvo, que leí hace unas semanas: «Nuevos materiales, nuevas tecnologías y nuevos retos de la transición ecológica». En él subrayan la necesidad de repensar la economía y reducir drásticamente el consumo de de recursos, ya que la Transición Energética (como está planteada ahora) no va a eliminar nuestra dependencia de los combustibles fósiles, y que además nos va a crear una «multidependencia de materias primas críticas». Para los componentes electrónicos de móviles, tabletas, vehículos eléctricos, paneles solares, aerogeneradores etc, se necesitan una larga lista de elementos químicos, como oro, plata, tántalo, litio, galio, arsénico, cobalto, antimonio, silicio….y otros muchos más que los ignorantes como yo ni siguiera sabíamos que existían.

El aumento de extracción de minerales necesario sería monstruoso. Entonces, si no queremos vivir en un mundo completamente agujerado por minas y cubiertas de macroplantas solares y eólicas (y no queremos que nadie tenga que vivir en un mundo así) habrá que cambiar los planes: REDUCIR y RECICLAR.

Sin embargo, según los científicos que han escrito del artículo, el reciclaje que se hace es todavía muy limitado. Así describen lo que pasa en los centros de reciclaje de vehículos:

En peso, el hierro es lógicamente el elemento que mayor relevancia tiene en un vehículo, al estar presente en multitud de componentes, seguido del aluminio y del cobre y tan solo una pequeña pero importantísima fracción del total lo componen elementos menores pero críticos. Aquellas piezas del vehículo donde se emplean estos elementos críticos son el motor, la caja de cambios, o la unidad de info-entretenimiento y es precisamente ahí donde volvemos a encontrarnos con los componentes eléctricos y electrónicos que tantos metales raros necesitan.
La gran mayoría de estos componentes críticos, cuando un vehículo se lleva a un centro autorizado de tratamiento para su destrucción y reciclado, se pierden. En estos centros tan solo se eliminan manualmente los elementos peligrosos (como aceites, combustibles, etc.), las ruedas y los catalizadores, entre otros. Después el vehículo va a parar a una fragmentadora, donde todos los metales terminan mezclados y tras la cual se separan las fracciones férricas de las no férricas, y del resto que suele ir a vertedero. Se recicla más del 85 % del vehículo en peso, tal y como marca la legislación vigente, pero de los más de cincuenta elementos diferentes de los que está compuesto un vehículo, tan sólo el acero, aluminio, cobre, plomo y los metales del catalizador se reciclan.
¿Qué ocurre entonces con el litio, cobalto, manganeso, níquel, tierras raras, galio, indio, niobio, tántalo…, muchos de los cuales son considerados críticos para la Unión Europea y otras economías? La respuesta es que o bien acaban en el vertedero junto con el ASR (mezclas de plásticos, gomas y espumas), o bien mezclados en muy pequeñas cantidades en distintas aleaciones. Es decir, se están subciclando.
El subciclado puede definirse como el proceso de reciclado en el que el producto final tiene un valor inferior al producto inicial. Por ejemplo, el tántalo puede acabar en aleaciones de acero o aluminio en pequeñísimas cantidades. Este elemento valioso no confiere ninguna propiedad especial a la aleación; de hecho, incluso puede dar lugar a aceros con unos contenidos máximos de ciertos elementos demasiado elevados que impiden su uso en determinadas aplicaciones, por lo que habrá que añadir acero virgen para poder recuperarlo. Así que el tántalo, aunque no haya acabado en un vertedero, habrá perdido su funcionalidad original como material semiconductor usado principalmente en condensadores.
En un estudio reciente se detectó que, de diecisiete metales analizados, tan solo el platino de los convertidores catalíticos era reciclado de forma funcional, es decir, que se volvía a recuperar y emplear para la misma aplicación, el resto se “perdían” (Andersson et al., 2017). Otro ejemplo lo vemos en el níquel, tan solo el 40 % del níquel contenido en automóviles se reutiliza en rollos de chapa de aceros por su contenido en níquel, un 40 % se subcicla junto a otros metales y el restante 20 % termina en vertederos (Nickel Institute, 2016).
En resumen, el proceso de reciclado en el sector del automóvil, y en general de cualquier producto, está diseñado para recuperar el mayor porcentaje posible del objeto en peso, pero se olvida de los metales menores cuya masa relativa es poco relevante y que sin embargo son elementos extremadamente críticos para nuestra sociedad actual.

https://sites.google.com/gl.miteco.gob.es/revistaambienta2/revista-128/128-articulo-nuevos-materiales

Hace falta un ECODISEÑO de los productos nuevos, que permitiría desamblar y reponer sólo las partes obsoletas o deterioradas.

He intentado, sin éxito, encontrar información sobre qué minerales se espera obtener del reciclaje en la planta proyectada en León.

Enlaces sobre el proyecto en León:https://ileon.eldiario.es/tierra-verde/denuncian-junta-tramita-leon-macro-cementerio-residuos-industriales-peligrosos-comunidad_1_10477053.html?_gl=1*7yvrpm*_ga*MTgwMjQ2MTk1NC4xNjY5NzEwOTE3*_ga_4RZPWREGF3*MTY5MzU1MzEzNS4yODAuMC4xNjkzNTUzMTM1LjYwLjAuMA..&_ga=2.28166012.1562016113.1693553136-1802461954.1669710917

Y en la págína de la Junta: https://gobiernoabierto.jcyl.es/web/es/transparencia/tramites-audiencia-informacion-publica.html (hasta el 21 de septiembre de 2023)

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